
Mi imagen se desvaneció entre la niebla, me fui alejando, corriendo (aislada) entre los árboles. Con cada paso un pié se hundía en la arena húmeda, haciéndolo pesar mucho mas. Y cada latido de mi corazón marcaba un ritmo en el silencio del bosque.
Mi respiración se aceleraba con vehemencia, me recordaba que pronto tendría que detenerme. ¿Cuánto había corrido? No lo sabía. ¿A que le escapaba? Quizás a mi misma.¿A donde iba? Creo que en círculos.
Llego el momento en que tuve que detenerme, y me encontré en una laguna, rodeada de piedras. Me senté en una de ellas deseando no encontrarme. Y tratando de disminuir la respiración, cosa que me resulto muy difícil. La tempestad me rodeaba, no sabia si estaba por amanecer, o ya se venia la noche, mis ojos ya no los manejaba.
Solo sentí que estaba detrás mío, ya había enloquecido, era inútil correr, pero no podía darme vuelta y enfrentarme a mi otra vez. Sentía su mirada en la nuca. Me invadió un escalofrío, y su maldad se esparcía en el aire. No obstante una ráfaga de viento me corto cruelmente algún alivio que podía llegar a sentir. Entonces pensando que no era yo la que manejaba mi cuerpo caí en el agua.
Al despertarme recuerdo verme tirada a orillas de la laguna y a los pies de la piedra que hable anteriormente. Me había sacado ella, estaba segura. Quise alejarme del bosque, pero realmente caminaba en círculos, siempre terminaba en aquella laguna.
Ya era de noche, empecé a comprender un montón de cosas. Agotada y llena de obstinaciones me recosté en el pasto, sin pensar en nada mas.
Sentí que volaba, de repente comencé a elevarme y vi cosas que en mi vida había visto. Por un momento hasta llegue a verme a mi misma en el pasto. Como si me mirara desde algún sitio. Tenía los ojos notablemente perdidos, y una increíble palidez, que llegue a pensar que había muerto, entonces yo era el fantasma que miraba mi cuerpo. Pero era imposible.
Tras un momento, donde todo pareció congelarse. Sentí que las cosas se revertían. Comencé a bajar a una asombrosa velocidad, donde creí penetrarme en la tierra, y entonces volví a subir, para luego volver a decender. Lo abre hecho unas ocho veces, hasta que sentí como si fuese una extraña fuerza (una vez mas) se hubiese apoderado de mi cuerpo, me inclino de modo que quede sentada entre la piedra y la laguna. Lo cual hizo que al asomarme me viera reflejada en el agua.
Hata el momento que me di cuenta de que no era yo, es extraño, porque yo sonreí y la del agua lloro.
No se porque lloraba. Si al fin y al cabo pudo escaparse. Se me quedo mirando sombríamente. Y me resigne. Tanto que corrí, para solo darme cuenta de que yo era ella, o quizás ella era yo…
B.R
Mi respiración se aceleraba con vehemencia, me recordaba que pronto tendría que detenerme. ¿Cuánto había corrido? No lo sabía. ¿A que le escapaba? Quizás a mi misma.¿A donde iba? Creo que en círculos.
Llego el momento en que tuve que detenerme, y me encontré en una laguna, rodeada de piedras. Me senté en una de ellas deseando no encontrarme. Y tratando de disminuir la respiración, cosa que me resulto muy difícil. La tempestad me rodeaba, no sabia si estaba por amanecer, o ya se venia la noche, mis ojos ya no los manejaba.
Solo sentí que estaba detrás mío, ya había enloquecido, era inútil correr, pero no podía darme vuelta y enfrentarme a mi otra vez. Sentía su mirada en la nuca. Me invadió un escalofrío, y su maldad se esparcía en el aire. No obstante una ráfaga de viento me corto cruelmente algún alivio que podía llegar a sentir. Entonces pensando que no era yo la que manejaba mi cuerpo caí en el agua.
Al despertarme recuerdo verme tirada a orillas de la laguna y a los pies de la piedra que hable anteriormente. Me había sacado ella, estaba segura. Quise alejarme del bosque, pero realmente caminaba en círculos, siempre terminaba en aquella laguna.
Ya era de noche, empecé a comprender un montón de cosas. Agotada y llena de obstinaciones me recosté en el pasto, sin pensar en nada mas.
Sentí que volaba, de repente comencé a elevarme y vi cosas que en mi vida había visto. Por un momento hasta llegue a verme a mi misma en el pasto. Como si me mirara desde algún sitio. Tenía los ojos notablemente perdidos, y una increíble palidez, que llegue a pensar que había muerto, entonces yo era el fantasma que miraba mi cuerpo. Pero era imposible.
Tras un momento, donde todo pareció congelarse. Sentí que las cosas se revertían. Comencé a bajar a una asombrosa velocidad, donde creí penetrarme en la tierra, y entonces volví a subir, para luego volver a decender. Lo abre hecho unas ocho veces, hasta que sentí como si fuese una extraña fuerza (una vez mas) se hubiese apoderado de mi cuerpo, me inclino de modo que quede sentada entre la piedra y la laguna. Lo cual hizo que al asomarme me viera reflejada en el agua.
Hata el momento que me di cuenta de que no era yo, es extraño, porque yo sonreí y la del agua lloro.
No se porque lloraba. Si al fin y al cabo pudo escaparse. Se me quedo mirando sombríamente. Y me resigne. Tanto que corrí, para solo darme cuenta de que yo era ella, o quizás ella era yo…
B.R
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"Ya sabe ud. que nosotros, pobres artistas, tenemos que dejarnos ver en sociedad de cuando en cuando, lo suficiente como para recordar que no somos unos salvajes". (Oscar Wilde, El retrato de Dorian Gray)