Escaparte de tus pesadillas es mas difícil que de la realidad.
Los fantasmas te persiguen,
Sus dedos esqueléticos te arañan los pies cuando t
e acostas.
Y a través de los sueños te van a llevar…
Donde mejor atacan. Donde no podes escapar,
en tu propia habitación..
De tu ropero.. debajo de la cama.. de las ventanas..
Se derrumba tu cuarto mientras dormís,
Caen del ropero los cajones,
Se levantan desde el piso de madera agrietado,
El olor nauseabundo no logra prevenirte.
El líquido blancuzco que gotean no los hacen patinar,
Los rostros tan deformes que mutan los ojos, no les impide llegar a vos.
Y ni el sonido que emanan como si fueran zombies en busca de un banquete de cerebros frescos, tampoco logra traerte del mundo onírico.
Cuando te dormís.. comienza su juego.
Se acercan, se escurren, muy rápido, muy despacio..
Vos estás entre ellos..
Pero no estas descompuesto. Solo sos un espectro.
Seguro habrás muerto recientemente.
Su putrefacta carne, va a ser tu carne. Tu propia sangre, tu propia vida..
Y chorrearas ese líquido cefálico. Mezclado con sangre cuajada... en la próxima noche..
Emanaras ese hedor pútrido, corrompido.
Caerás junto a los cajones en el ropero de alguien más.
Rasguñaras los pies y los brazos de otra persona., como advertencia, la primera noche que despierten con heridas. Será su primera pista.
Antes de las pesadillas.
Antes de que maten a tu gato.
O tu perro aparezca muerto con ese líquido espeso.
Y las puestas de tus armarios estén abiertas de par en par. Y veas todas tus cosas tiradas por el piso. Serán las otras pistas.
Vendrán por vos, esta noche. O la próxima noche. Cuando vuelvas a soñar.
Y cuando te encuentren por la mañana, las paredes estarán decoradas con tu sangre, y tus vísceras desparramadas entre las sábanas.
Su putrefacta carne será tu carne, Tu propia sangre, tu propia vida.
Fluirá de cada orificio jugos brumosos.
Mientras se arrastran, los huesos, quebrados, rompen como papel la piel violácea, desgarrando las carnes.
Todo eso será tuyo también.
Cuando abras los ojos. O cuando notes su presencia, vos mismo vas a ser el primero es atacar…
Atacarte..
(a vos, a tu perro, a tu gato, a ellos)
[¿Alguna vez moriste en sueños?]
Y a través de los sueños te van a llevar…
Donde mejor atacan. Donde no podes escapar,
en tu propia habitación..
De tu ropero.. debajo de la cama.. de las ventanas..
Se derrumba tu cuarto mientras dormís,
Caen del ropero los cajones,
Se levantan desde el piso de madera agrietado,
El olor nauseabundo no logra prevenirte.
El líquido blancuzco que gotean no los hacen patinar,
Los rostros tan deformes que mutan los ojos, no les impide llegar a vos.
Y ni el sonido que emanan como si fueran zombies en busca de un banquete de cerebros frescos, tampoco logra traerte del mundo onírico.
Cuando te dormís.. comienza su juego.
Se acercan, se escurren, muy rápido, muy despacio..
Vos estás entre ellos..
Pero no estas descompuesto. Solo sos un espectro.
Seguro habrás muerto recientemente.
Su putrefacta carne, va a ser tu carne. Tu propia sangre, tu propia vida..
Y chorrearas ese líquido cefálico. Mezclado con sangre cuajada... en la próxima noche..
Emanaras ese hedor pútrido, corrompido.
Caerás junto a los cajones en el ropero de alguien más.
Rasguñaras los pies y los brazos de otra persona., como advertencia, la primera noche que despierten con heridas. Será su primera pista.
Antes de las pesadillas.
Antes de que maten a tu gato.
O tu perro aparezca muerto con ese líquido espeso.
Y las puestas de tus armarios estén abiertas de par en par. Y veas todas tus cosas tiradas por el piso. Serán las otras pistas.
Vendrán por vos, esta noche. O la próxima noche. Cuando vuelvas a soñar.
Y cuando te encuentren por la mañana, las paredes estarán decoradas con tu sangre, y tus vísceras desparramadas entre las sábanas.
Su putrefacta carne será tu carne, Tu propia sangre, tu propia vida.
Fluirá de cada orificio jugos brumosos.
Mientras se arrastran, los huesos, quebrados, rompen como papel la piel violácea, desgarrando las carnes.
Todo eso será tuyo también.
Cuando abras los ojos. O cuando notes su presencia, vos mismo vas a ser el primero es atacar…
Atacarte..
(a vos, a tu perro, a tu gato, a ellos)
[¿Alguna vez moriste en sueños?]

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"Ya sabe ud. que nosotros, pobres artistas, tenemos que dejarnos ver en sociedad de cuando en cuando, lo suficiente como para recordar que no somos unos salvajes". (Oscar Wilde, El retrato de Dorian Gray)