Una pintura de Dalí confundió a Morfeo...

Quise desaparecer, y me volví a encontrar conmigo misma.
Quise hacerme la dormida mientras la casa crujía por la noche.
Mientras piensa que están todos durmiendo y juega a intensificar sus ruidos.
Mientras las agujas de reloj empiezan a ganar peso, y suenan como si contaran ovejas, y las maderas de los muebles y las puertas, estiraran sus huesos después de un duro y largo día.
No los culpo, la rutina de dar dos vueltas al día debe agotar a esas frágiles agujas, y esos muebles y puertas también llevan una vida dura (literalmente).
Pero lo que más me cuesta es hacerme la dormida en esa situación, no puedo cerrar los ojos mientras escucho todos esos ruidos, y menos cuando Morfeo de olvido de mi.
Quise pensar en empezar todo de nuevo, y volví a lo mismo.
Quise arreglar todo y lo arruine otra vez.
Mientras pienso en la cama se que vos también lo haces.
Porque a Morfeo también le gusta jugar y nunca se olvida de un solo individuo.
Me pregunto que ruidos escucharas vos, si tu heladera, o algún perro ladrando afuera, todo vale.
Si también buscas las mismas paradojas que yo, si te gustaría por un minuto cerrar los ojos y volver a empezar.
Si sos tan pesimista como yo o empezas a recordar los momentos buenos, en la misma obscuridad de tu cama, esa de madera que también cruje…
Necesito a alguien a quien admirar, necesito que me admiren.
Quise prender la luz en la noche, pero siempre se detienen los ruidos.
Quise ser optimista, pero sigo pensando que es peor decepcionarse.
Quiero volver a escuchar crujir la madera de tu cama…




Un conejo blanco en un sombrero de copa

Mientras una hoja corre por el viento y dibuja en el aire una silueta misteriosa, yo me acuerdo de todo, de esa vez que el mismo viento seco lagrimas que no tenían que salir…
De ese beso que se hizo esperar…. De esa mirada…
De esa sonrisa tímida e ingenua que a la vez sabía lo que quería.
La hoja corre como si se escapara de algo, casi humana, me empezaba a repugnar. Al fin y al cabo somos todos iguales.
Se detuvo frente a mi, en el piso, como esperando algo. Y en ese momento un nene paso corriendo, con una gran sonrisa en el rostro, mientras pisaba la hoja, haciéndola añicos, se que sabia que la estaba pisando, pero estoy segura de que eso no era de importancia para el. En mas, estaba casi segura de que lo hacia a propósito.
Me pregunte por que no todos los niños buscan paradojas, y son el ejemplo básico, la imagen vivida de un filósofo. ¿Por que algunos chicos son tan simples?
Mientas la luz de la luna ilumina las calles obscuras me recuerda a Septiembre, a ese aroma inconfundible, ese sentimiento.
Cuando la noche esta verdaderamente obscura y no encuentro la luz de la luna para guiarme, sigo pensando en eso. En el camino que elegimos, en lo simple que somos, y lo aburrido que es eso.
Soy menos complicada de lo que me gustaría ser.
Mientras cierro los ojos en mi soledad, y el viento me acaricia la piel y me vuela el pelo, siento frío, y recuerdo las hojas y sobretodo una plaza, y un beso.
Creo que sonrío, a veces siento un calor, recuerdo una sonrisa tímida…
Un perfume…