Esta vez no había luna, no había sombra. Solo relámpagos, obscuridad y llovizna. Los rostros partidos, los espejos. El silencio de la noche, y la lluvia, cuanta lluvia sobre nosotros. Veía tus facciones cuando el cielo se iluminaba y se reflejaba en tu palidez. Siempre te quedaron bien los rayos… ¿Por qué? El único reproche. Sin palabras, todo es turbio. La lluvia me dejo barro en todos lados, Los relámpagos me cortaron la luz, Los espejos se me clavaron en la garganta. Me va a costar sacarme la tierra de adentro, Logre que el monstruo me comiera… [Siempre quise conocer el mar]
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"Ya sabe ud. que nosotros, pobres artistas, tenemos que dejarnos ver en sociedad de cuando en cuando, lo suficiente como para recordar que no somos unos salvajes". (Oscar Wilde, El retrato de Dorian Gray)