
Me desperté, y no estabasel cuello me dolía, y note q era de noche,al principio pensé q no había podido dormir, perodespués me di cuenta q había dormido un día enterosalí a buscarte y luego percibí q estaba sedienta, me sentíarara, te necesitaba, y no tenia idea de donde te podía encontrar.Llegue al parque al cual íbamos siempre y vi a un joven que apenas se notaba no había alcanzado la edad maduraun joven muy bien parecido, de cabello cobrizo, y delgado.Aunque tenía ganas de irme corriendo en busca tuya, me senté en un banco, alejada de la gente, de la vida.Entonces ese muchacho se me acerco.Me di cuenta de sus ojos verdes brillantes, apenas me miro.Me pidió respetuosamente y con mucha sutileza de sentarse a mi lado,aunque en verdad quería q se valla, que este a salvo, no pude negarme.Pronto comenzó a preguntarme q hacia una mujer a altas horas e la noche en un parque como ese, y con tanta belleza propia.No conteste, baje la mirada.pero pude notar que el chico estaba sonrojado, a pesar de el tomo caballeroso con el que lo digo, era muy joven, y quería ocultarlopodíamos estar horas hablando o intentando hacerlo, pero no aguante demasiado, anteriormente dije q quería salvarlo, q se valla, rescatarlo de mi misma.Pero me resulto imposible.El joven era tan tierno, tan excitante, q realmente no aguante.Está seguro lo que hice, me abalance sobre el y mordí su cuello, al instante, la sangre manaba sobre mi boca con vehemencia.Lo peor fue q el chico no hizo nada. Mínimamente esperaba una defensa un grito, pareció disfrutarlo al igual q yo.Entonces no pude matarlo, con los sentimientos q tenía dentro saque la fuerza para detenerme, estaba inconciente, pero no lo mate.Pensé en transformarlo en lo mismo q me daba cuenta de lo q era yo esa noche. Pero no sabia como.Ahí llegaste vos, amor.Pero no te gusto, te enojaste, porque es normal que los vampiros sientan pasión por sus victimas, pero estabas celoso, no lo entendiste, y solo me dijiste q te arrepentías de lo q me habías hecho.Como un vampiro experto, de un solo movimiento, mataste al joven q despertó mi sed, y que yacía, sobre mis ropas.Luego me llevaste al castillo donde desperté y me ataste en la terraza.Acá estoy, escribiendo esto, y esperando ya solo unos minutos el gran momento, porque por vos morí un vez, y por vosmuero por siempre.
B.R






